1/10

PACIENCIA

En invierno la vida queda en suspenso esperando los días más templados. Es un periodo de recogimiento tanto para la naturaleza como para nosotros.  El ritmo febril y a veces frenético de la primavera y el verano se ralentiza, dándonos la oportunidad de aprovechar estos meses para bajar el ritmo, reflexionar y recuperar fuerzas habitando la calma y la tranquilidad.  Es el momento de hacer balance, revisar el año anterior y planificar el siguiente. 

En definitiva, el invierno es el contrapeso natural y necesario para recuperarnos de tanta abundancia.

Las tareas principales son:

 

  • Cuidado y mantenimiento de las plantitas, producto de los bulbos de invierno (ranúnculos y anemonas) y los semilleros de las "hardy annuals" (flores de primavera) previamente plantadas en septiembre y octubre.  Las cubrimos con túneles de plástico para protegerlas de las tremendas heladas que protagonizan estos meses en nuestra zona (llegamos hasta -14 grados bajo cero).  Llevamos un control del riego (muy poco) y vamos controlando las tímidas malas hierbas que van saliendo.

 

  • Estamos en el momento perfecto y en muchos casos necesario para abastecernos de las semillas de las plantas que sembraremos de cara al verano y los tubérculos de dahlias.  Es increíble lo rápido que se agotan las variedades interesantes.

 

  • En torno a febrero y marzo comienza la siembra de semillas de las" half hardy annuals "(flores anuales de verano) que guardamos en el invernadero para mantenerlas protegidas del frio.  Estas plantas saldrán a tierra en mayo después de las últimas heladas.

Contacto | Telf.  638 480 359 

  • Grey Instagram Icon
  • Grey Pinterest Icon